Se divide en tres partes: Viena, París y 11 años después. Está maestralmente dirigida y en ciertos momentos el espectador se siente contra la espada y la pared. ¿Por qué cuando todo va bien siempre hay algo que lo estropea? ¿Realmente Victor bebía y se drogaba por necesidad? Llega un momento en el que vivimos sin plantearnos las cosas, la existencia nos empuja a un callejón sin salida en el que comprendemos que la felicidad es subjetiva: La evasión es la salida más fácil.
Hace 1 día
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